Internet de las Cosas y la Nube, protagonizan la seguridad del futuro

Cisco, Qualys y FireEye dan sus claves sobre cyberseguridad durante la tercera jornada de conferencias de las RSA Conference 2014.

 

El mundo actual y la rapidez de los cambios que afectan a las TI (con la proliferación de aplicaciones y dispositivos), sobre todo desde la aparición de Internet de las Cosas, fue la pieza angular alrededor de la cual giro la participación de Christopher Young, Vicepresidente Senior de Cisco, en la jornada del jueves de la RSA Conference. El directivo estuvo acompañado de Padmasree Warrior, Chief Technology & Strategy de Cisco, y aprovechó su presencia para lanzar el que llamó El desafío de seguridad de Internet de las Cosas, un concurso internacional para que los expertos hagan una puesta en común acerca de métodos de seguridad relacionados con Internet de las Cosas, y dotado con un premio de 300,000 dólares.

El siguiente en intervenir fue Philippe Courtot, CEO de Qualys, quien presentó la nueva Era Cloud como un entorno en el que acechaban los peligros. “La nube está extendiendo las fronteras del perimetro corporativo para incluir a todo navegador, dispositivo o aplicación relacionado con Internet, lo que nos deja más expuestos que nunca a los ciberataques”, dijo.

Por ello, para mirar la seguridad como lo haría un hacker, propone usar la nube para escanear los riesgos, identificarlos y crear nuevas soluciones antes de que sea demasiado tarde.

Kevin Mandia, de FireEye, aprovechó su intervención para cargar contra el papel de China en los ciberataques a EEUU y a los intereses occidentales, actualizando los datos del informe APT1.

Cerró la jornada, Scott Harrison, Founder and Chief Executive Officer, charity water, quien con su charla hizo un intento de concienciar a los presentes sobre la importancia del acceso universal al agua potable.

Fuente: ComputerWorld

Big Data: el poder del dato

Big Data se ha convertido en uno de los términos de moda. Y lo es por su capacidad para descubrir nuevas relaciones y transformar el modo en el que se toman las decisiones del negocio. Desde las administraciones públicas hasta los pequeños comercios, hay ejemplos de uso, y de éxito, de big data para todos, con un gran impacto en la economía.

Datos de un reciente informe de demos EUROPA y el Instituto de Estudios Económicos de Varsovia, señalan que Big Data aportará 206.000 millones de euros a la economía europea en 2020, que representa un incremento del 1,6% del producto interior bruto para el Sur de Europa. Por sectores más beneficiados, hay que mencionar tres: Comercio, Industria y Administración Pública.

Y cómo no, el sector tecnológico se beneficia asimismo de este gran impulso. IDC estima que la tecnología y servicios de Big Data crecerán con una tasa anual de crecimiento compuesto del 27% hasta llegar a los 32.400 millones de dólares en 2017, unas seis veces el crecimiento del mercado general de tecnologías de la información y comunicaciones.

También trae trabajo. Gartner prevé, para 2015, 4,4 millones de puestos en torno a Big Data, que traerán nuevas oportunidades para los profesionales del sector.

No obstante, Big Data no escapa a ciertos retos. Para empezar, los crecientes volúmenes de información. El 90% de todos los datos que se han creado, se han generado en los dos últimos años y proceden de fuentes no estructuradas.

Por otra parte, la comprensión del término y todo lo que conlleva no alcanza los niveles deseados entre los decisores de negocio, ni siquiera entre los directores de tecnología. Por no mencionar el desafío que supone a nivel organizativo esta nueva orientación hasta los datos, con cuestiones como la falta de personal o el entorno regulatorio.

Solo tratando de llevar la balanza hacia el lado positivo, el de los beneficios, aplicando un planteamiento de Big Data ordenado y cuya meta sea la generación de valor, permitirá a las empresas sacar el máximo partido a sus activos de datos y hacer que la organización dé un paso más allá.

Fuente: IDGTv