Esade asegura que las TIC son claves para la regeneración democrática y la creación de empleo

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son fundamentales para la modernización y la mejora de la oferta de servicios de la Administración Pública, pero también son claves para la regeneración democrática y la creación de riqueza y empleo.

Así se desprende de un estudio elaborado por el Programa Partners del Instituto de Gobernanza y Dirección Pública de Esade, titulado ‘Las tecnologías de la información y la comunicación como motor de transformación de la esfera pública: retos y oportunidades’, el cual también revela que, para que las TIC puedan aplicarse con éxito, deben establecerse diferentes procesos para la mejora organizativa, la capacitación del capital humano y la adecuación de cultura, comportamiento y valores en la gestión de lo público.

Para ello es necesario, según los responsables del estudio, la intensificación de la colaboración público-privada y la utilización de recursos como el open data y las soluciones cloud, cuya implementación podría traducirse en 87.000 millones de euros y 390.000 nuevos empleos en un período de cinco años.

El análisis de Esade también destaca los beneficios de las redes sociales, del “Internet de las Cosas” y de los open data -datos abiertos- para impulsar el crecimiento económico en inteligencia de negocio, I+D+i y nuevos servicios y aplicaciones, y del cloud computing, que podría suponer un ahorro a la Administración General del Estado (AGE) de más de 1.000 millones de euros al año.

Según Esade, para optimizar el uso de los open data y del cloud computing se requiere una mejora sustancial de la colaboración público-privada, fundamentada en la confianza mutua y basada en dos pilares: el aprendizaje a partir de las buenas prácticas del sector privado, que permitiría solucionar la elevada burocratización, la falta de eficiencia o la poca capacidad de anticipación y de reacción, y la externalización de los servicios no estratégicos.

Los principales obstáculos a esta colaboración público-privada se encuentran en los aspectos normativos, el carácter residual del contrato de la propia colaboración, la confusa distinción jurídica entre este contrato y las concesiones, la compleja delimitación de su contenido prestacional, la poca agilidad del procedimiento de adjudicación y la falta de incentivos a la participación en los procesos de concurrencia.

Fuente: RRHH Press

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s